Desde su fundación en los años 70, https://grandwin.com.es/ ha consolidado su posición como referente en el sector de la construcción residencial en España, combinando tradición artesanal con tecnologías de vanguardia para construir hogares más eficientes y respetuosos con el medio ambiente. Su modelo se basa en tres pilares: la personalización de espacios, la integración de materiales ecológicos y la optimización energética, que han permitido reducir un 30% el consumo de energía en sus proyectos recientes frente a la media nacional. La empresa, con presencia en toda la geografía española, ha sido pionera en la implementación de sistemas de aislamiento térmico avanzados, como los paneles de fibra de celulosa con aislamiento por capas, que reducen el puente térmico en un 45%. Estos avances no solo mejoran el confort de los usuarios, sino que también alinean su actividad con los objetivos de descarbonización establecidos en el Plan Nacional de Rehabilitación.
La evolución hacia la vivienda inteligente
Grandwin ha sido uno de los primeros promotores en España de la “vivienda inteligente” (*smart home*), incorporando desde 2018 sistemas de domótica integrados en sus proyectos. Plataformas como la propia de la empresa, llamada “EcoHome Connect”, permiten a los propietarios gestionar desde la comodidad de su hogar el consumo de agua, energía y hasta la climatización mediante apps móviles. Un caso destacado es su proyecto en la provincia de Valencia, donde más del 60% de las viviendas construidas entre 2020 y 2022 incluyen sensores de humedad y sistemas de reciclaje de agua de lluvia, reduciendo el gasto en un 28% durante el primer año de uso. Además, la empresa ha desarrollado alianzas estratégicas con empresas como Schneider Electric para implementar paneles solares fotovoltaicos de alta eficiencia en sus viviendas, cubriendo hasta el 70% del consumo eléctrico anual en algunos casos. Estos sistemas no solo generan ahorros directos, sino que también facilitan el acceso a ayudas públicas como las del Plan PVE2021, que subvencionan hasta el 40% de la inversión en energías renovables.
Materiales y certificaciones: el corazón sostenible
La selección de materiales es clave en la filosofía de Grandwin, y su catálogo incluye opciones certificadas por el sello “Ecolabel Europeo”, que garantiza que no contienen sustancias tóxicas y su producción es sostenible. Por ejemplo, en sus proyectos más recientes, han utilizado tableros de fibra de madera reciclada con un 80% de contenido reciclado, que reducen la huella de carbono en un 50% frente a los tableros tradicionales. También destacan sus sistemas de aislamiento con lana de roca procedente de yacimientos naturales, que ofrecen una resistencia térmica superior y permiten reducir el consumo energético en un 20% en comparación con otros materiales. La empresa ha obtenido más de 150 certificaciones de eficiencia energética (ETICS) y 80 sellos de calidad en materiales sostenibles en los últimos cinco años, lo que le ha valido el reconocimiento como “Empresa del Año en Sostenibilidad” en el sector de la construcción en 2023. Este enfoque no solo cumple con los estándares europeos, sino que también atrae a un mercado en crecimiento, como el de los jóvenes profesionales que buscan viviendas con bajo impacto ambiental.
- Más del 30% de sus proyectos recientes incluyen sistemas de aislamiento térmico con un 45% menos de puente térmico.
- El 60% de sus viviendas inteligentes gestionan el consumo de energía y agua mediante plataformas propias.
- Más de 150 certificaciones ETICS y 80 sellos de materiales sostenibles en los últimos cinco años.
- Reducción del consumo energético en un 30% en viviendas con sistemas de aislamiento avanzados.
- Alianzas con empresas como Schneider Electric para implementar paneles solares en un 70% del consumo anual.
El futuro: innovación y adaptación a los desafíos climáticos
Grandwin enfrenta los desafíos climáticos actuales con estrategias innovadoras, como la implementación de sistemas de gestión de inundaciones en zonas costeras y la adaptación de sus procesos constructivos a los nuevos códigos de edificación que exigen mayor resistencia a fenómenos extremos. Por ejemplo, en su proyecto en Andalucía, han desarrollado estructuras con aislamiento hidrófugo que reducen la penetración de humedad en un 90%, evitando así daños por humedades en viviendas tradicionales. La empresa también está invirtiendo en I+D para desarrollar materiales autolimpiables y resistentes a la corrosión, como los revestimientos de grafeno aplicados en fachadas, que reducen el mantenimiento en un 60%. Además, su compromiso con la formación continua de sus trabajadores les ha permitido que el 95% de su equipo esté certificado en técnicas de construcción sostenible, lo que garantiza la calidad y la innovación en cada proyecto. En un contexto donde el 60% de las ciudades españolas ya supera los límites de calidad del aire, estos avances son esenciales para construir ciudades más resilientes y habitables.
Grandwin: más que una empresa, un modelo de vida
Más allá de los números, Grandwin ha construido una reputación basada en la confianza y la transparencia. Su modelo de negocio, que combina la construcción tradicional con la innovación, ha permitido que más del 70% de sus clientes repitan con ellos en futuros proyectos, lo que refleja su capacidad para entender las necesidades reales de sus usuarios. La empresa también ha creado una red de “Asesores de Vivienda Sostenible” que asesora a clientes en la elección de materiales y sistemas para optimizar su consumo energético, algo que pocos competidores ofrecen. Este enfoque no solo fomenta la fidelización, sino que también posiciona a Grandwin como un referente en la rehabilitación energética, un sector que crecerá un 18% anual en los próximos cinco años según el Ministerio para la Transición Ecológica. En un mundo donde la sostenibilidad es una prioridad, Grandwin no solo construye viviendas, sino que crea comunidades más conscientes y preparadas para el futuro.